26/3/17

Plasencia




"Soy como nieve en la ramas/hacia la primavera del valle..."
Ingeborg Bachmann

Hay que azular
más el cielo,
hasta la muerte azularlo,
y que el azul te coma.

El azul
que se va cerrando en mi
del que arrancar luz de ti,
a callarla
en otras palabras más antiguas.
devueltas al mundo
vejo-me à chegada
mais longe que na partida
até o próximo modo
de se alterar
a facer piqueniques
nas mâos de Plasencia.
Arrecia
para que la belleza brille,
la leche se corta,
el pinar silva, las ramas echan pelo.
Este es el poema de la vanidad,
quémalo
entre secas ramas de fresno,
caliéntate con el.
La ceniza de las ramas
y del poema
-ya no sabes de donde salió la luz
y porque hay luz
na laranja-

(Plasencia)

12/3/17

12 de marzo, poemas nuevos




Nube ¡Calla!
No me digas quien soy.
Agua ¡Habla!
pero no me digas que soy
al lado de estas piedras
ampulosas
de caras afiladas
entre las que hay
cantos rodados
que se dejan acariciar.

(Pedregal)







Humo más ligero
que la luz.
Mi queja
es por lo roto
dentro de este poema
que intenta
envolver
el mundo.

(Ya no lo sé)






El yo te di.
(como al árbol
le diste hojas)
El mismo
poema agraz
que gira.
Como sudario
un albornoz.
Él dijo como
la almeja en dos valvas,
se partía de ti
con el otoño.

Después siempre
de tu mar
sal negra.

(Siempre)









La buscaba en dioxipan,
en vino que sabe a dioxinas.
Tenía dentro
dunas de ceniza.
Poemas estrechos.
Tempus en el tiempo.
Cruza la liebre
el mar de silencio azul.
El aire seco entra en el cuerpo.
Se acerca
a los ojos la muerte.
Agujero lleno de agua,
vida así llena de ella.
Chúpala sol.
Chupa tu otra sabia más dulce
que la del abedul
en tierra negra.
Por uno alemán
aquí dos bidueiros azules.
Retoño de brezo
en rama de acebuche,
cólquico que sale de la frente.
Nom redire,
non lugere
neque destestari.
Negros amarillos digo
a un ángel sin boca.

(Jaraíz, 8 de marzo de 2017)








El poema
se escribe
al sol,
se escribe sólo
y te lleva
por la niebla.
Tu escribes
el poema,
buscas dentro
de el a ella,
y así curar
sin abrir
la vida.

(Jaraíz 9 de marzo de 2017)








Flor que
sale de la arena.
Me la como
para enfermar.
No sé como
se llama.
Nunca la vi.
Huele al soles
y es sólo
un poco de tiempo
en la boca.
Un río limpio
entra en
uno sucio.
Incluso estoy solo
cuando canto
y el pájaro
no me ve.

(Cólquico)







          
La primera torcaz
y la ultima
curvan,
giran.
Ascensión de la vida,
círculo de la muerte
y zigzag
del todo.
Sólo, si ha de ser,
sería
la última
o la primera.

(En el lugar de…)







De las manos
de este amigo muerto
bebo el cielo
para no oír
a la Vega
en la Lira.

Poema pobre
y lo será más,
un curso seco.
Aparécete en la niebla
vieja santa
y cómeme.

(a Am.Ga.)










Que te enfríes al sol.
Carajo de pájaro
que molesta.
Y la celeste acupuntura,
el pinchazo
de las estrellas
más alejadas
te absorba.
Descuenta
los soles
y se descarta del mundo.
Recuenta los chopos
al unísono
en voz alta.
Musgo que arranco,
de abedul corteza.
Retoño de palabra.
¿Y que hago
con una palabra
que se extingue?
Yo por ti,
el ti es bula.
Aún quieres
entrar
en el.

El poema es
inflexible.

(Jaraíz 11 de marzo)








Te ensucias
mirando el mar.
El poema te salva
de ti.
Le escupo al chopo,
él te conoce.
Así le quito
dolor
al mundo.
La boca se abre
al cielo
como un círculo negro.
Ya no me como
la llama azul.
Es beber y hay
más aura,
menos yo.
Te bendigo.

(Desangelado)