12/6/18

cartas de Guincho II


Leí su poema vigesimocuarto a las aguas insalubres en honor a la podrida ciudad del Noroeste. Sed mulier cupido quod dicit amanti, / in vento et rápida scribere oportet aqua. Él, que no amaba a nadie y comía palabras alemanas, Kompass de la muerte. El canal de la vida seco y los álamos verdes con una llama en la punta de noche. Eso veo desde aquí. “Y ahora danos una muerte honorable, vieja madre prostituida, musa” [j.a.v.]



(Musa)



“No hay nada como una buena pintura acerca de la nada”

Mark Rothko



Es poca gente para la playa. Alguno será salvado por ti, otro por mí. Ese no querrá ser salvado, nada bien en el cielo, le toca a él sacarlo de los pelos, se adentra en otro ojo  y sale por otra boca. El mar está lleno de fantasmas. La respiración del ángel rompe sus huesos azules. Adelgazar para la muerte, comer el sol de la noche, oblea del lago. Tu ángel te mira de lado, visión. La estrella de la muerte brilla más que Delphini, es azul como la semilla del sol. Veo sólo mi oscuridad, y ahí dentro la flor azul del mar. Ligero y silencioso el barco de nieve, va de los huesos al sol.

Me como la luz, raspas azules.

(Eta Carinae)




En el venero del sol escucho el hueso azul del amanecer. [àrwòn-métiym] huesecillos de pájaro. El abismo me ha perforado el ojo. Un ojo azul muy grande tras el sol. Estás muerto, las vértebras son infinitas. Sonne über den Hügel. Soy el último en pasar, j´aime la natación, camino por el agua.

(Sonne)

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