27/4/17

JARAIZ, libro en construcción


       .




El poema
se escribe
al sol,
se escribe solo
y te lleva
por la niebla.
Tu buscas
dentro de él
a ella, y así curar
sin abrir la vida.
Flor que
sale de la arena.
Me la como
para enfermar.
No sé como
se llama.
Nunca la vi.
Huele a soles
y es sólo
un poco de tiempo
en la boca.
Un río limpio
entra en uno sucio.
Incluso estoy solo
cuando canto
y el pájaro
no me ve.

(Cólquico)









La primera torcaz
y la última
curvan,
giran.
Ascensión de la vida,
círculo de la muerte
y zigzag
del todo.
Sólo, si ha de ser,
sería
la última
o la primera.

(…)






El mar
con su grito azul
me ha abierto
un surco.
Un pasillo
de raíces
de mis propias
fibras
llenas de lugares.

(…)


“No juegues con las profundidades de otro” 
Ludwig Wittgenstein

“Un largo puente/si lo cruzo/estaré en mi aldea natal.” 
Nishiguchi Sachiko


Llanura para la expiación, la niebla rodea la casa, el barro al chopo, montículos de arena de los que sale mala hierba, charca quieta. Al solar antiguo le faltan los cipreses azules [poema vacío, vives más en el que en ti] la luz envuelve las cosas, hace que ardan por separado. Nos odia el sol. Nubes que lamen el fondo -su propio barro- con forma de perro, un gran pájaro azul se cae a trozos, Schrott. El buen poema rezuma y miente como este campo húmedo. De un hueso a veces sale una flor negra [putrefacción de los álamos] un reguero de agua une soles negros  y se lleva el mal. Ornitosis y psitacosis. Tu miedo es como el mío, hay un mimulus en tu frente. Si nieva sólo veo ceniza, pérola, ostra, gegen Licht, el poema se tensa hasta romperse, Sheishi contra Bascho. En la rama cortada se abren yemas azules, tief unten läst das Mühlrad, herz un Hirn erschauern. En los cardos estrujo el sol, manas así de mi, la vida me ha dado un poema agrio y yo le doy este. Lo vi en la cebolla de la que sale el álamo del miedo. Un pájaro golpeándose en las paredes negras de una casa en el aire; abierta como una flor muy grande se cerró a las otras que chillaban con alas azules. Si los montes se mueven, también el sol, un poco, lo suficiente para no morirse hoy. Ya sabes entrar en la luz negra por el ojo del ángel amarillo y salir de él por el pequeño pueblo que se defiende con sus ojos blancos. Hay que subir hasta el sol por una escalera de barro y luego bajar por el camino al río. Entre las raíces de calvinas flores como la silene tormentosa o las anomías con su azul perfecto. Ahora soy como un ciego que se quita espinas, y se las quita a los otros, la fila llega hasta el Saint-Victoire. Me he quemado la mano en el sol frío del agua, en el sol que brilla en el cubo de agua.

Se está apagando el mundo.

(Chatarra)






“Lo que el saber no sabe es lo que ocurre. Eso ocurre.
[arrive]”
“Un ver à soie”
Jacques Derrida

Se trataba de cambiar
en pañoleta un poema.
Retoño de brezo
en rama de acebuche.
Cólquico que sale de la frente.
Luz pura
con la que me purgo
junto a la acacia seca
que abraza el polvo.
La muerte me pone
otro nombre
sólo por anillar aves
al prolijo
amor a la beldad
hasta que por su boca
entra el mundo
y el sol sin miedo.
De lo roto sale agua.
En unos días
habrá aquí
mucha hierba
y una alegría
que no sé
de donde sale.
Nom redire,
non lugere
neque destestari
le digo
a un ángel sin boca
entre negros
amarillos.
En los moluscos
es como se hiere
a sí mismo
lo duro
en lo blando.

(Inmersiones)









El poema es inflexible,
intenta envolver
el mundo,
las ramas echan pelo.
Es mi páramo
[que pocas palabras da,
yo de él
sería yo]
al poema le da igual,
no sabe llorar.
-yo por ti,
el ti es bula.
Aún quieres entrar
en él-
Mirando el mar
te ensucias.
El poema te salva
de ti.
Le escupo al chopo,
él te conoce.
Así le quito dolor
al mundo.
La boca se abre al cielo
como un círculo negro.
Me como la llama azul.
Es beber y hay
más aura,
menos yo.

Te bendigo.

(Bendición)








2 comentarios:

  1. una luz muy extraña, a veces quema, a veces es una sombra benefica la que proyecta, pero si, muy puros, como ya a penas se lee en este mundanal ruido de las poesías...

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  2. Gracias Andrea

    siempre hay interlocutores,
    manaciones saldrá durante este mes en la editorial Amargord, colección C´

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